¿Alta sensibilidad? Suena extraño y parece que ni siquiera puede ser cierto que exista algo así… ¿Qué es, en todo caso?
Hace unos años no tenía ni idea de que existiera algo así. Hasta que me encontré cara a cara con psicoterapeuta Otilia en un pequeño pueblo cerca de Copenhague. Sólo tardó unos minutos y reveló en mí rasgos que comparte alrededor del 15-20% de la población. Me explicó por qué probablemente me había resultado tan difícil todos estos años conseguir la paz interior en mi vida. Los pensamientos me perseguían siempre y en todas partes y era imposible escapar de ellos.
Sin embargo, la alta sensibilidad no se limita solamente a los pensamientos y la paz interior y puede manifestarse de forma un poco diferente en cada persona. En general, se trata de una mayor sensibilidad a, por ejemplo, los sonidos, los olores o los sentimientos de otras personas. El aparato sensorial de las personas altamente sensibles es simplemente más desarrolado que el de otras personas.
Las personas altamente sensibles tienen la necesidad de pasar más tiempo a solas porque a menudo se sienten sobreestimuladas. Sin embargo, por otro lado, las personas altamente sensibles tienen una gran capacidad de empatía. Son más sensibles y, por tanto, les resulta más fácil empatizar con los sentimientos de los demás. Los olores, los sonidos, los sabores, el dolor, el frío, el calor… todo esto se percibe con mucha más intensidad por los altamente sensibles.

¿También es altamente sensible? Hágase la prueba
Responda «sí» o «no» a las siguientes preguntas y sume las respuestas afirmativas
- Me fijo en los detalles y la atmósfera de mi entorno.
- Me influye el estado de ánimo de los demás.
- Soy más sensible al dolor.
- Necesito pasar tiempo a solas, especialmente en momentos de estrés.
- Soy sensible a la cafeína.
- Soy sensible a la luz, olores fuertes, tejidos y sonidos fuertes.
- Mi vida interior es rica y pienso mucho.
- Los ruidos agudos me resultan desagradables.
- El arte y la música a veces me conmueven.
- Soy concienzudo.
- Me asusto fácilmente.
- Tener mucho que hacer en poco tiempo me descontrola.
- Si alguien se siente incómodo en mi entorno, a menudo sé cómo mejorar la situación.
- No me gusta hacer muchas cosas a la vez.
- Intento evitar errores y olvidos.
- Prefiero evitar películas desagradables.
- Demasiada actividad a mi alrededor me sobreestimula.
- La sensación de hambre afecta mi concentración y estado de ánimo.
- Me cuesta adaptarme a los cambios.
- Los buenos olores, sabores, sonidos y obras de arte me producen sentimientos agradables.
- Intento mantener mis prioridades para evitar descontrolarme.
- Competir o ser observado mientras trabajo me pone nervioso y rindo peor.
- De niño, padres y profesores pensaban que era tímido o sensible.
Resultados de la prueba
Si has respondido afirmativamente a 12 o más preguntas, o si te identificas plenamente con varias afirmaciones, es probable que seas una Persona Altamente Sensible (HSP).
Es muy importante recordar que la alta sensibilidad no es un diagnóstico ni una enfermedad. Es un conjunto de rasgos de personalidad innatos que influyen en, que nuestras experiencias sean simplemente más intensas y estimulen nuestros sentidos mucho más que a la mayoría de las personas de nuestro entorno.
